Actualmente en Palacio Nacional se encuentra la exposición temporal Mayas Revelación de un tiempo sin fin, la cual cuenta con 500 obras que constituyen una pequeña muestra del gran legado de los mayas a la humanidad, permitiéndote conocer la inmensa riqueza de sus pueblos, así como su trascendencia hasta el
presente. La exposición contiene piezas de distintas regiones del
área maya, lo cual hace posible distinguir la gran diversidad de estilos
y la manera en que cada etnia se expresaba de acuerdo a sus costumbres y
creencias. La mayoría de las obras pertenecen al Instituto Nacional de
Antropología e Historia, al Museo Nacional de Arqueología y Etnología, y
al Museo Popol Vuh, estos dos últimos ubicados en Guatemala.
Es
sorprendente la belleza y precisión con la que cuentan cada una de las
piezas, además de que su significado nos acerca a su modo de vida y a
sus cosmovisiones, y nos permiten romper con los mitos que se han
generado en torno a su existencia, sabiduría y relación con seres de
otros mundos. Asimismo, a lo largo de sus nueve salas, es posible
aprender acerca de su relación con la naturaleza, su vida cotidiana, la
importancia de sus ciudades y de las élites gobernantes. Sin duda, las
salas más interesantes son en las que se explica la relación del hombre frente a los astros, frente a los dioses y las fuerzas sagradas.
Considero que es una exposición muy bella, que sin duda merece ser visitada y apreciada en su totalidad. Además de que las piezas expuestas tienen una gran importancia histórica y cultural, el aprendizaje adquirido es muy amplio y la experiencia es inolvidable.